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Día Mundial del Migrante: presente, pasado y futuro

Desde el comienzo de los tiempos, la búsqueda de mejores oportunidades de vida ha sido el objetivo inherente a todo proyecto migratorio. En los albores de la humanidad fue su propia naturaleza trashumante, las hambrunas y las inclemencias climáticas, luego también los conflictos bélicos, los que llevaron a moverse a millones de personas por todo el globo. Siglos después, los motivos de carácter económico y político se convirtieron en una pata más de la mesa de los movimientos migratorios.

Hoy en día, en cambio, son los factores relacionados con la sociedad globalizada en la que vivimos los que más potencian las migraciones masivas. Incluiríamos ahí el aumento de la desigualdad derivado de la división brutal de la riqueza y la persistencia de enormes diferencias entre la calidad de vida de unos países y otros —debido a guerras o regímenes políticos opresores—; los efectos del cambio climático sobre la vida humana, especialmente en los países más pobres; la mundialización de la oferta y la demanda de trabajo; o la competencia global por el talento.

Acerca de el Día Mundial del Migrante, que se celebra el 18 de diciembre, procederemos aquí a hacer un repaso de este fenómeno. Analizaremos su presente, sus causas y su pasado, intentando llegar, así, a una conclusión lo más certera posible su impacto el las presentes y futuras leyes migratorias.

Las migraciones internacionales, al alza

Las estimaciones publicadas por Naciones Unidas en diciembre de 2017 hablaban de que unos 258 millones de personas, un 3,4% de la población mundial, habitaban en un país distinto del de su origen. Esto suponía un incremento del 49% respecto al año 2003. Una clara muestra de que la migración internacional era una dinámica al alza.

Población migrante internacional en el mundo, 1990-2015. Fuente: Informe CES 02/2019. Datos de DAES (Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU).

Esta tendencia se confirmó el año pasado. En junio de 2019, según el reciente informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), se estimaba que el número de migrantes internacionales era ya de casi 272 millones en todo el mundo, 14 millones más que en 2017. De estos, casi dos tercios eran migrantes laborales.

En cuanto a porcentajes, los 272 millones de migrantes internacionales supondrían un aumento del 0,1% respecto al 2017 —un 3,5% frente al 3,4%—, pero muchísimo mayor si se comparaba con décadas pasadas. Los migrantes internacionales suponían un 2,8% de la población mundial en 2000 y tan solo el 2,3% en 1980.

Por continentes, Asia acoge al mayor número de población migrante internacional, con casi un 31% de estos ciudadanos. En segunda posición aparecería Europa, con un 30% de las recepciones; las Américas, con un 26%; África, con un 10%; y Oceanía, con el 3%. Esto, pese a todo, no reflejaría la realidad de los desplazados o inmigrantes internos, apartado en el que África ganaría muchísimo peso frente al resto de continentes.

El desplazamiento forzoso es uno de los principales motivos

En la actualidad, una de las razones ineludibles a la hora de interpretar la inmigración es la de ahondar en el concepto de desplazados. Según ACNUR, el número de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo era de 79,5 millones a finales de 2019. De ellos, 26 millones eran refugiados. Esta cifra casi doblaría a la de hace dos décadas, cuando el número de refugiados era de 14 millones.

Clasificación de países con mayor número de ciudadanos desplazados, exceptuando Palestina. Fuente: ONU.

En ese caso, tal y como se puede ver en la gráfica previa, los…

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